JOB SHADOWING PORTOGRUARO (Italia)

DÍA 1: VENECIA

 ¡Hola a todos! 👋

Comenzamos por Italia con nuestro jobshadowing, pero ayer hicimos la previa Venecia. La verdad es que, por mucho que lo veas en Instagram o en las pelis, cuando sales de la estación y ves todos esos canales de verdad, te explota un poco la cabeza.

Lo primero que hicimos fue perdernos. Literalmente. Venecia es un lío de calles estrechísimas donde apenas caben dos personas y puentes por todas partes. Pero eso es lo guay: vas andando y, de repente, apareces en el Puente de Rialto.

Es una pasada ver que no hay ni un solo coche, todo se mueve en barco. Vimos las góndolas (que son súper elegantes, aunque los gondoleros van a su ritmo), no montamos en una de esas góndolas preciosas, pero si en un "traghetto" por 2€ cruzando el gran canal de Venecia.


Otro de los puntos más visitados de Venecia, es la Piazza San Marcos y el Palazzo Ducale.


Después nos subimos a un vaporetto (el bus-barco de allí) y nos fuimos a la isla de MuranoEsta isla es súper famosa mundialmente porque es donde se fabrica el auténtico cristal de Murano. Paseando por sus calles ves muchísimas tiendas y talleres donde venden figuras, lámparas y joyas de cristal increíbles. Aunque no entramos a ver el proceso de fabricación, solo con ver los escaparates y el colorido de las casas junto a los canales ya merece mucho la pena la visita. Es un sitio con una vibración muy distinta a la de Venecia, un poco más tranquila pero igual de bonita.

Después de un día por Venecia, cerramos el día por un paseo viendo la Venecia nocturna. 


Mañana continuaremos con la experiencia italiana por Portogruaro!!!

DÍA 2: PORTOGRUARO

 Portogruaro: Descubriendo la ciudad

Nuestro segundo día en tierras italianas comenzó cogiendo un tren de Venecia, para ir a nuestro destino final. Tras nuestra llegada el lunes, el destino nos llevó directamente al Liceo XXV Aprile de Portogruaro, una institución que respira historia y conocimiento a partes iguales. Allí nos esperaba Patrizia, quien con una calidez excepcional, se convirtió en nuestra guía por este complejo educativo.

El Liceo: Un laberinto de saber

Lo primero que nos llamó la atención fue la magnitud del centro. No se trata de un simple colegio, sino de un campus compuesto por cuatro edificios imponentes. Mientras caminábamos por sus pasillos, Patrizia nos explicó la diversidad académica que albergan: desde la rigurosidad de las Ciencias hasta la sensibilidad de la Música y el peso intelectual de las Clásicas. Es fascinante ver cómo conviven disciplinas tan distintas bajo un mismo sello educativo.

Tras las presentaciones, llegó el momento de vivir el día a día del alumnado. Nos dividimos para experimentar diferentes facetas de la enseñanza italiana:

  • Edu y la energía del gimnasio: Edu tuvo la oportunidad de asistir a las sesiones de educación física. Se sumergió en el dinamismo de una clase de baloncesto y, posteriormente, una de voleibol
















  • Laura y la magia del laboratorio: Por su parte, Laura se adentró en el edificio de ciencias para presenciar una práctica en el laboratorio de química. En una sesión fascinante, los alumnos trabajaron sobre las propiedades del agua. Ver los experimentos en directo y observar cómo desgranaban los misterios moleculares de algo tan cotidiano fue, sin duda, uno de los momentos más interesantes de la mañana.




Después de una mañana intensa de aprendizaje y convivencia en el Liceo, la tarde nos regaló un cambio de ritmo necesario. Nos dedicamos a visitar la ciudad de Portogruaro.

Pasear por sus calles es como retroceder en el tiempo; sus puentes sobre el río Lemene, los palacios de estilo veneciano, su torre inclinada y sus famosos molinos antiguos nos envolvieron en una atmósfera mágica. Fue el broche de oro perfecto para una jornada donde la educación y la cultura se dieron la mano, dejándonos con ganas de seguir explorando cada rincón de esta joya de la región del Véneto.



Ci vediamo domani!!!!


DÍA 3: PORTOGRUARO

Ciao ragazzi!

Nuestro tercer día en el Véneto ha demostrando que, aunque el clima no siempre acompañe, la experiencia Erasmus no se detiene. 

La mañana comenzó con un acto de carácter institucional pero cargado de cercanía. Mantuvimos una reunión oficial con la coordinadora Erasmus y el director del Liceo, quienes nos han abierto las puertas del centro con una hospitalidad admirable desde nuestra llegada. Como muestra de nuestro agradecimiento por su acogida y por todo el esfuerzo logístico que conlleva un intercambio de este tipo, les hicimos entrega de unos obsequios que traíamos con nosotros. Fue un momento muy especial para estrechar lazos entre nuestros centros y reforzar la identidad europea que nos une.


Después de los saludos, nos pusimos manos a la obra con la parte académica. Hoy nos hemos vuelto a manchar las manos en el laboratorio, donde hemos estado haciendo prácticas junto a los alumnos locales. Han sido dos prácticas diferentes, una práctica de Biología y una de Química. Es genial ver cómo trabajan aquí los experimentos y comparar cómo lo hacemos nosotros.



Mientras tanto, la mañana ha sido de lo más movida para Edu. No ha parado ni un segundo, ya que ha estado viendo una clase de baloncesto y otra de acondicionamiento físico. Ha sido muy interesante ver cómo se entrenan aquí.

Después de pasar por algunas clases, nos tocó el turno de ser los protagonistas. Nos juntamos con uno de los grupos de Erasmus de aquí y dos alumnos nos prepararon una "encerrona" muy divertida: ¡una entrevista en toda regla!

  • A Edu le tocó defenderse en inglés, respondiendo a todo lo que querían saber sobre nosotros.

  • Laura se lanzó a la piscina con el italiano, demostrando que ya se va manejando súper bien con el idioma.

Ha sido una experiencia muy chula para conocer de cerca qué piensan los alumnos italianos y compartir risas con ellos.


No os vamos a engañar: la mañana ha sido de paraguas y pies mojados. Ha llovido muchísimo, pero por suerte el cielo nos ha dado una tregua justo a tiempo. Aprovechamos el respiro para caminar por la orilla del río hasta llegar a una ciudad vecina.

Al final paseo acabamos viendo unas ruinas romanas debajo de la iglesia antigua. Aunque hemos tenido que ir esquivando charcos, llegar allí a pie y ver esos restos históricos ha sido el plan perfecto para cerrar el día.

"Domani ancora di più, e speriamo con un po' più di sole!"☀️👋


DÍA 4: PORTOGRUARO + TRIESTE

Comenzamos el día, donde la profesora de biología, Laura, ha tenido una mañana de lo más reveladora. Ha estado observando cómo se evalúa aquí y se ha quedado sorprendida: ¡no tiene nada que ver con España! Aquí los exámenes de ciencias son orales. Ha sido fascinante ver cómo los alumnos deben defender sus conocimientos ante el profesor con fluidez y seguridad, una práctica que aquí es el pan de cada día pero que a nosotros nos parece un auténtico reto. A ellos también le han impresionado que nosotros hagamos los exámenes escritos. 

Por otro lado, Edu ha vivido una mañana temática muy distinta pero igual de intensa. Se ha sumergido de lleno en el mundo del tenis, dedicando toda la mañana a observar entrenamientos y dinámicas deportivas. Ha sido una oportunidad genial para ver cómo se gestiona el deporte de competición en este contexto escolar.

Continuamos la jornada en el instituto viendo un ensayo del Coro del Liceo. Escuchar la armonía de sus voces en directo fue un recordatorio de cómo la música es un lenguaje universal.

Tras la música, nos pusimos manos a la obra con el ECO-Team local. Fue una sesión de trabajo muy productiva donde intercambiamos ideas sobre sostenibilidad y pequeñas acciones para cuidar el planeta. ¡Nos llevamos muchas notas para aplicar en nuestro centro!


Por la tarde, el sol nos acompañó para descubrir los tesoros de la ciudad. Pasear por Trieste es como caminar a través de la historia, con sus plazas abiertas al mar y ese aire neoclásico tan característico. Descubrir su teatro romano, y subir a visitar su castillo y catedral en lo alto de la colina. 

  

Pero el momento "wow" del día llegó con la visita al Castillo de Miramare. Situado sobre un acantilado y rodeado de jardines botánicos, el castillo parece sacado de un cuento. Hemos aprendido sobre su historia vinculada a Maximiliano de Habsburgo y Carlota de Bélgica, mientras disfrutábamos de unas vistas espectaculares del mar Adriático que nos dejaron sin aliento.






Terminamos la jornada con la puesta de Sol desde el espigón de Trieste y vuelta a Portogruaro.


¡Mañana más! Ci vediamo!!!




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