Visita a Teggiano

El sábado 7 de marzo cogimos un avión a las 13:30h desde Barajas y llegamos a Nápoles a las 16:30h, desde donde cogimos un bus a Teggiano. Allí nos recogieron nuestras familias y fuimos a prepararnos a casa para una fiesta de cumpleaños de nuestras ya amigas italianas. 

El domingo nos despertamos temprano para coger un ferri en Salerno y recorrer parte de la costa amalfitana. Una vez en Amalfi, paseamos por la preciosa ciudad, disfrutamos de su rico patrimonio artístico y de la playa. 

 

A la tarde nos fuimos de vuelta a Teggiano y, tras un rato descasando, nos fuimos a la bolera, donde nos lo pasamos genial. 

El lunes conocimos el instituto Pomponio Letto, sus instalaciones, cómo se organizan allí sus cursos y las diferencias que hay entre las ramas que ellos pueden elegir y las que podemos hacer nosotros en nuestro instituto de Madrid, e hicimos una actividad para romper el hielo. 

Tras esta breve visita, nos desplazamos a la región de Campania. Allí realizamos una actividad llamada "pizza experience", donde nos enseñaron a hacer pizza con nuestras propias manos. Algunas salieron mejor que otras, pero lo importante es que nos la pasamos genial y nos reímos muchísimo. 



Después de comer, visitamos Paestum, una ciudad grecorromana muy bien conservada. Tras ver la puesta de sol en este impresionante lugar, volvimos a Teggiano a pasar tiempo con nuestras familias de acogida.





El martes fue nuestro cuarto día en Italia e hicimos un montón de cosas super interesantes. Por la mañana estuvimos visitando Pompeya, aunque no estuvimos mucho rato; pero aún así vimos un montón de cosas como las casas de la época, el anfiteatro, sus pasos de cebras, los mosaicos con colores conservados, etc. 




Por la tarde estuvimos recorriendo Salerno. Paseamos por sus calles, que eran preciosas y llenas de color. Durante el recorrido, visitamos una iglesia y también una catedral impresionante, con una arquitectura increíble.




Para finalizar la tarde hicimos una parada a una heladería, donde descansamos un ratito y a la vez disfrutábamos del helado. Sin duda, fue una tarde muy bonita, en la que pudimos conocer mejor Salerno.


El miércoles pasamos la mañana en el instituto de Teggiano, donde hay unas vistas preciosas. 


Allí, tuvimos clase de francés junto a nuestras italianas a primera hora de la mañana. Seguidamente, hicimos un debate sobre el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Para llevarlo a cabo, estuvimos buscando información en grupos. Una vez recopilados todos los datos necesarios, nos pusimos a debatir. Cuando terminamos esta actividad (para la cual, el equipo a favor del conflicto ganó por sus convincentes argumentos), nos fuimos a clase de español, donde nos estuvimos presentando y hablando sobre España e Italia, sus diferencias. 



Al concluir la jornada escolar, cada uno se fue a comer con su respectiva familia italiana. Más tarde, todos nos reunimos en casa de una chica, donde estuvimos jugando al ping pong y a juegos de cartas, además de picar algo mientras tanto.


La mañana del jueves consistió en una maravillosa visita guiada por el Liceo Artístico de Teggiano. Allí, pudimos disfrutar de las extraordinarias obras realizadas por sus alumnos, además de aprender el gran trabajo, esfuerzo y sacrificio que conllevan ese tipo de estudios. Por último, nos guiaron en un taller de pintura donde dibujábamos siguiendo temas relacionados con la filosofía presocrática, dejando unas obras de arte espectaculares. 





Continuamos con un paseo por las encantadoras calles de Teggiano, asistiendo a sus principales atracciones, aprendiendo mucho más sobre la historia del pueblo y sus gentes. Tras eso, almorzamos todos juntos, y por la tarde, dimos una clase de educación física en la que tuvimos la suerte de practicar deportes como fútbol, bádminton, voleibol o tiro con arco junto a nuestras compañeras italianas.




Tras un breve descanso en casa, disfrutamos de una cena impresionante todos juntos, donde reímos sin parar. Finalmente, nos fuimos a casa a descansar para prepararnos para otro día movido.


El penúltimo día de nuestro Erasmus, el viernes, comenzó con una visita a la Cartuja de Padula, que es un inmenso y suntuoso monasterio del siglo XIV. Tras visitar la cartuja, fuimos a la casa de nuestro intercambio a descansar un poco. Por la tarde, nuestras compañeras italianas nos llevaron a un centro comercial para pasar todos juntos el ultimo día comprando recuerdos y cosas de allí, hasta el siguiente día y último.




El sábado fue el día de nuestra despedida. Nos levantamos muy temprano para quedar con todos en un punto de encuentro. Después de la, aunque triste, bonita despedida, tuvimos que coger el autocar hasta el aeropuerto de Nápoles. Allí tomamos el avión a mediodía de vuelta a Madrid.





Ha sido una gran experiencia para nosotros realizar este intercambio Erasmus, hemos aprendido muchas cosas sobre la cultura italiana, sobre cómo es estudiar allí y hemos conocido lugares nuevos, pero lo más bonito que nos llevamos son 10 amigas nuevas. 
Ci vediamo presto ragazze!


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